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viernes, 29 de mayo de 2009

Una estrella llamada Henry. Roddy Doyle

Este libro de Roddy Doyle es ante todo un pedazo de historia ambientada en el Dublín de principios del siglo pasado. En el se relata los primeros años de la vida de Henry Smart, un pobre chaval que tiene que buscarse la vida entre la miseria que envuelve su ciudad durante la ocupación británica. Hijo de unos padres incapaces de salir de su miseria, Hernry intenta sobrevivir como puede, hasta llegar a participar en el famoso Easter Rising de 1916. Este es un hecho destacable en el libro donde se llega a desmitificar los inicios del proceso independentista irlandés, tan ideolatrado ahora pero que en su tiempo poca gente llegó realmente a apoyar, incluso los diarios que años después elevaron a categoría de héroes a los participantes, en el momento de la insurrección eran capaces de pedir el ajusticiaminto (com realmente sucedió) de todos aquellos que lucharon en pro de unos ideales.
Pero problablemente este no sea el momento más impactante del libro, para mi el más duro es el de los primeros años del niño Hernry cuando empieza a tomar consciencia de su miseria y soledad.
Pero para ilustar este libro en nuestro blog tomamos uno de los momentos más épicos como es el asalto a la GPO por parte de los revolucionarios que a la postre se convirtió en el emblema de este levantamiento:

Atravesamos Sackville Street. a mis espaldas, los caballos tiraban de las carretas donde iban nuestros picos, palancas, palas, algunos rifles y pistolas de más, cajas de munición, bayonetas, hachas, cuchillos. Marchamos a lo ancho de la calle y notamos el poder al detener los tranvias y los automóviles que circulaban por ella, al ver a la gente boquiabierta, extrañada. Había oficiales británicos delante del hotel Metropol. Se rieron, dos o tres saludaron con la mano en alto.
-Reiros, comemierdas.
Doblamos a la derecha y tuvimos delante de nosotros nuestro objetivo.
-Compañía, alto. Variación iqzquierda.
Estábamos ante la oficina central de Correos, casi bajo el porche mismo. Era un edificio colosal, bloques de granito perfectamente apilados, sujetos por unas columnas blancas que aguanterían en pie por siempre jamás(...)
Entonces oí la voz de Conolly.
-La oficina central de Correos. ¡A la carga!

Enfilando O'Coonell Street (Sackville Street)


La GPO, variación izquierda...a la carga! Más tarde, después de la carga inglesa, el protagonista consigue huir haciendo un boquete en un muro de la calle Henry, probáblemente por aquí. Pero luego es cazado con el resto.



Aun hoy se pueden ver pequeños restos de aquella batalla en las columnas de la GPO.

martes, 12 de mayo de 2009

El dramaturgo. Ken Bruen____Galway


Galway es la ciudad de uno de mis autores favoritos de novela negra y también es la ciudad del más famoso de sus personajes, el ex-policia, borracho, drogadicto, solitario e investigador privado Jack Taylor. Pero en esta ocasión, que corresponde al cuarto título traducido al castellano, el maltrecho perdedor ha conseguido dejar tanto alcohol como drogas y casi el tabaco ¿o no? Parece que Taylor es un tipo nuevo y debe investigar algo que le propone uno de sus proveedores habituales. Parece ser que la hermana de este ha sido asesinada aunque la policia se niega a creerlo, más que nada por que se fian de lo que diga un camello entre rejas. Pero Taylor obligado por cuestiones de amistad tiene que hacerse cargo del caso y de otras circunstancias que van ennegreciendo más su alma.

Bruen nos brinda en cada uno de sus títulos paseos por esta ciudad que pasa por ser una de las más animadas de Irlanda y puedo dar fe de ello. Como cuentan por aquí, Galway es una ciudad con un 20% de población estudiantil y un 25% de artistas, músicos y gente de esa calaña desempleados y de mala vida.

Galway es una ciudad que por mucho que digan las guias y las voces no es que valga mucho la pena visitar, se patea en un pis pas y lo mejor que tiene (quitando el ambiente festivo) es el recorrido por su rio, el Carrib, que lo atraviesa y ofrece una vistas magníficas.

Pero tanto Bruen como Taylor son unos enamorados de su ciudad y eso me parece estupendo, cada uno debe amar lo suyo, y quizás otros ojos puedan apreciar lo que a mi me cuesta de ver. Pero cuidado nunca está de más hacer visitas a sitios desconocidos y si alguien no está de acuerdo con mi visión de esta ciudad me parece estupendo.

El Corrib a su paso por la ciudad, dividiendola y embelleciéndola.

El Corrib acercándose al mar, aquí es donde está lo mejor de Galway, su conexión con la naturaleza.


Al final del libro Taylor tiene una conversación con su vieja casera que en ocasiones le cuida más que a su propia madre, hablan del peso del progreso en la ciudad y de los cambios que produce en ella:

-¿Sabias que van a cortar los árboles de la plaza Eyre?

-¿Qué?

-Dicen que los van a reemplazar. No lo comprendo. ¿talas árboles sanos y después los reemplazas? !Es una blasfemia!


Yo no se si actualmente la plaza cuenta con los árboles nuevos o los antiguos, pero si se que la plaza en cuestión no es nada bonita, aunque coincido en que a veces en nombre del progreso se cometen reales barbaridades.

Abajo algunas vista de la plaza Eyre también llamada Kennedy.






viernes, 3 de octubre de 2008

Roseanna. Maj Sjöwall y Per Wahlöö.


Estocolmo es una ciudad digna de ser paseada. Recorrer sus calles es un placer para los sentidos especialmente si se hace por la parte más antigua de la ciudad Gamla Stan, con sus callejuelas estrechas llenas de comercios y restaurantes de todo tipo que recuerdan, si en ese preciso momento no llueve (cosa rara), a una típica cuidad italiana a pesar de la distancia.
Pero lo que le da a Estocolmo llegar casi a la categoría de ciudad perfecta, es la presencia del agua por todas partes. Cambiar de barrio atravesando puentes o utilizando transbordadores otorga una singularidad a esta capital, ofreciendo vistas maravillosas de sus monumentos y edificios.
El paseo sin más, da a los visitantes como nosotros un montón de sensaciones agradables pero si se hace de la mano del inspector Martin Beck, el entrañable personaje de la pareja percusora de la novela negra sueca Maj Sjöwall y Per Wahlöö, es todavía más tentador y emocionante. Pero el trabajo sucio de descubrir que pasó con la joven Roseanna que aparece muerta en el lago Vattern mejor dejárselo al sagaz inspector Martin Beck.
Aquí un pequeño pasaje y paseo del libro Roseanna escrito allá en el año 65 del siglo pasado cuando yo todavía no había venido a este mundo.

"Martin Beck respiró profundamente cuando salió a la plaza desde la boca de metro de Slussen. Como siempre, el viaje en un vagón abarrotado le había mareado.
El aire estaba limpio y alto, y la brisa fresca del mar inundaba la ciudad. Cruzó la calle y compró un paquete de tabaco en el estanco bajo el elevador Katarinanhissen. Se detuvo en la cuesta hacia Skeppsbron, encendió el cigarro y apoyó los codos en la barandilla. Un crucero de bandera inglesa se encontraba anclado en el muelle de Stadsgardskajen
."


Aquí abajo unas vistas de la ciudad en un día de esos que puede llover en cualquier momento. Perspectivas como estas pero unos 40 años atrás debería tener a la vista el inspector Beck.










domingo, 31 de agosto de 2008

La elegancia del erizo. Muriel Barbery

Aún a riesgo de hacer un blog monotemático hoy volvemos a pasear por París de la mano esta vez de Reneé, la portera del número 7 de la Rue Grenelle, y Paloma una de las habitantes de dicho inmueble, las protagonistas de “La elegancia del erizo” escrita por Muriel Barbery y editada en España por Seix Barral dentro de su colección Biblioteca Formentor.
Barbery, profesora de filosofía, es también autora de la novela “Una golosina” donde encontramos algunos de los personajes rescatados después en “la elegancia del erizo”.
“Me llamo Reneé. Tengo cincuenta y cuatro años. Desde hace veintisiete, soy la portera del número 7 de la calle Grenelle, un bonito palacete con patio y jardín interiores, dividido en ocho pisos de lujo, todos habitados y todos gigantescos. Soy viuda, bajita, fea, rechoncha, tengo callos en los pies y también, a juzgar por ciertas mañanas que mí misma me incomodan, un aliento que tumba de espaldas.” Aquí el 9 rue Grenelle y su inmueble burgués, el 7 es una tienda de Prada.

El libro, que no deja de ser un cuento moderno, destila un humor tremendo (nunca más se podrá escuchar el Confutatis del Requiem de Mozart sin una sonrisa después de leerlo) y es la excusa perfecta para pasear por el quartier de Saint Germain de Près y alrededores donde hay sorpresas inesperadas como la curiosa “iglesia de la medalla milagrosa” lugar de peregrinación católica sito en la Rue du Bac con santa incorrupta y todo. Pero si en lugar de visitar santos uno prefiere relajarse y disfrutar del entorno, lo mejor es acercarse a los jardines de Luxemburg y buscar en él los lugares más apropiados para el reposo. O pasearse por el más cercano aun Boulebard Saint Germain hasta la iglesia románica de Sain Germain de Près, donde se puede contemplar el campanario más antiguo de París.



Un buen lugar para relajarse en los jardines de Luxemburg.

domingo, 24 de agosto de 2008

Sendero sombrío. Dominique Manotti

Después de un lárgo paréntesis del blog reemprendemos la marcha.
Hoy podemos recorrer otra vez París, ahora de la mano de esta historiadora autora de novelas policíacas.
Ambientada principalmente en el barrio Sentier en los años ochenta y con el trasfondo de las huelgas y manifestaciones de los trabajadores clandestinos (en su mayoría turcos) por regularizar su situación, Manotti traza una novela puramente de genero en la que nos presenta a un héroe peculiar y con una gran personalidad: el comisario Daquin.
“(...) Podríamos ir a consultar a la inspección de trabajo.
-No les conoces...Por lo general, los inspectores de trabajo nunca echan una mano a la policía. La triste realidad es que no nos quieren.
-¿Pero existe gente así?
-Sí, existe.”



En estas imágenes del barrio se pude ver que aun existe el carácter textil del comercio del barrio.

La historia nos narra el descubrimiento del cuerpo sin vida de una joven tailandesa de doce años. ¿Una simple historia de prostitución? No está claro. Este libro pertenece a una trílogia comenzada en 1995, de la cual Tropismos ha publicado también la segunda entrega “A la salida”.
Con la excusa de haber leído el libro es bueno acercarse a este barrio, con sus calles llenas de carácter y colorido y visitar un poco ese París que se aleja de lo puramente turístico, a pesar de estar muy cerca de Les Halles.
“Lunes, 3 de marzo”
7.00 h
Estación de metro Sentier
Al fondo del café-tabac, frente a la estación de metro, un grupo compacto de turcos, unos quince, y cinco o seis franceses. Todos beben café solo, los franceses comen cruasanes. Encima de una mesa hay dos grandes montones de octavillas de papel color salmón, picadas a máquina y ciclostiladas sin demasiadas florituras, el anverso en francés, el reverso en turco.
El Cómite de Defensa de los Turcos en Francia hace un llamamiento a los trabajadores turcos del Sentier para que abandonen sus puestos de trabajo el lunes 3 de marzo y se reúnan a mediodía junto a la estación de metro Sentier, para exigir la regularización de sus papeles y una mejora de las condiciones de trabajo.


A la izquierda el más que probable cafe-tabac enfrente del metro de Sentier en plena calle Réamur en el que comienza esta historia.

domingo, 30 de marzo de 2008

Mañana será otro día. Faïza Guène.

Una mirada diferente sobre París nos llevaría a sus barrios periféricos (banlieue) de la mano de esta chica de unos veinte años, desde la mirada de los franceses, hijos o nietos de inmigrantes de las antiguas colonias francesas.
Pero como lo que hacemos nosotros es básicamente turismo nos acercamos a visitar la Catedral de Saint Denis calificada como el primer edificio puramente gótico del arte francés. Sin intentar compararla con Notre-Dame de París, se puede calificar de pequeña maravilla, que transmite el espíritu que le intentó dar su promotor el Abad Suger, según sus palabras , recogidas por George Duby en su libro La época de las catedrales:Quienquiera que seas, si pretendes rendir honor a estas puertas no admires el oro ni el gasto, sino el trabajo y el arte. La obra noble brilla, pero brilla con nobleza; que sirva para iluminar los espíritus y los conduzca por medio de las luces verdaderas a la verdadera luz”

Fachada de Saint-Denis. Los andamios no son góticos.


Durante mucho tiempo panteón de los reyes franceses, durante la revolución la mayoría de las tumbas fueron profanadas y al pobre Enrique IV como se le encontró bastante entero lo dejaron un par de días en exposición pública.
Recomendamos la visita a esta catedral y un paseo por la arteria principal de Saint-Denis llenas de comercios y gentes cultural y étnicamente diversas. Un goce para la vista. ( Dicen los expertos en el tema que mejor no aventurarse con cara de turista despistado por la noche en estos barrios, durante nuestra visita diurna no podemos contar más que cosas buenas)
En Mañana será otro día Guène nos cuenta con fina ironía el valor y la determinación de la protagonista atrapada entre dos culturas. "Mi madre se imaginaba Francia como aquellas películas en blanco y negro de los años sesenta (...) De modo que cuando llegó con mi padre a Livry-Gargan, en febrero de 1984, creyó que habían subido al barco que no era y se habían equivocado de país"
Para una mirada más ácida y dura del mismo tema recomendamos Alá Superstar de Y.B. , y Vivir me mata de Paul Smail.

domingo, 2 de marzo de 2008

Noticias de la noche. Petros Markaris


En este libro Markaris nos presenta al singular comisario Jaritos, y de su mano recorremos las agobiantes, tortuosas y congestionadas calles de Atenas en un desvencijado Mirafiori. Jaritos es machista, un poco racista y ávido lector de diccionarios. Está loco por su hija y aguanta como puede a su mujer (algo recíproco)
Karayorgui vivía en la colina del Licabeto, a dos pasos del Doxiadis. Por la mañana, al despertar, contemplaba el boscaje y se hacia la ilusión de estar en el campo. Ahora también es de mañana, las nueve, para ser exactos, pero llueve a mares. Los limpiaparabrisas de mi Mirafiori están estropeados y funcionan muy lentamente. Para cuando barren una oleada de agua e invierten el movimiento, el parabrisas ya está inundado. Casi me quedo ciego intentando mantener la distancia del que arrastra delante, y por poco paso de largo la casa. Estoy a punto de dejarla atrás cuando veo el coche patrulla que está aparcado en la puerta y freno en seco.
-.¿Dónde te han dado el carné, idiota?”
En este libro investiga una serie de homicidios aparentemente relacionados que ocultan un mezquino negocio clandestino.
Indispensable para pasear por el barrio de Plaka y Monasteraki, subir a la Acrópolis, beberse una Mythos y bailarse un sirtaki a lo guiri en cualquier restaurante.



sábado, 23 de febrero de 2008

El mundo silencioso de Nicholas Quinn. Colin Dexter




El inspector de policía Morse, aficionado a la buena música, la bebida, las mujeres y los crucigramas, intenta descubrir quién es el asesino de Nicholas Quinn, profesor universitario que padece de sordera como el autor, Colin Dexter. Para ello cuenta con la ayuda del sargento Lewis. Este libro forma parte de una amplia serie que, a más saber, sólo está traducida al castellano en parte. Eso sí, desde hace unos años la editorial Letemendia los traduce con un precioso acento argentino.
El inspector Morse corre sus aventuras en la ciudad universitaria de Oxford.
Desde Londres, Oxford es una más que recomendable visita (de la estación Paddington en Londres hacia Oxford: duración 50 minutos. http://www.nationalrail.co.uk/ para horarios, información sobre reservas y billetes), seguro que volvéis más altos y más listos. Y para tomarse un respiro a la visita de sus vetustos edificios académicos y bibliotecas la Turf Tavern (4, Bath Place), escondida entre laberínticas callejuelas. Si hay suerte podéis estar en la barra codo con codo con el sagaz inspector (con alguna imagen suya seguro) ¡no cometáis ningún crimen! Y disfrutad de una buena comida inglesa, que haberlas haylas regada con una buena ale. Y al ladito un precioso hotel del siglo XVII: El Bath Place http://www.bathplace.co.uk/

domingo, 17 de febrero de 2008

Total Khéops. Jean-Claude Izzo




Con esta novela empieza una trilogía que Izzo dedica principalmente a Marsella. De la mano de Fabio Montale recorremos la ciudad, canalla y vibrante, y todas sus contradicciones. Paseamos por la Marsella que a decir de los franceses “no es Francia”, y es verdad por que Marsella es mejor que Francia. Marsella es el mundo.
El contestador parpadeaba. Era tarde. Todo podía esperar. Me dí una ducha. Me serví un vaso de Lagavulin, puse un disco de Thelonius Monk y me acosté con Within the Tides, de Conrad. Se me cerraron los ojos. Monk continuó en solitario.” Total Khéops.Jean-Claude Izzo.

La trilogía entera no tiene desperdicio y es la mejor compañía para un fin de semana en Marsella, llegando en tren a la estación St. Charles, y con paseo obligado por la Canebière y el Port Vieux.
Si queréis conocer la obra y la personalidad del autor (un gran tipo), podéis visitar su página: http://www.jeanclaude-izzo.com/frameset.html





(Si se van más días se ha de leer “El conde de Montecristo” de Alejandro Dumas, eso claro si todavía no se ha leído, e ir en el barquito turístico a la Isla de If)

domingo, 10 de febrero de 2008

La trampa maestra. Michael Frayn



La trampa maestra escrito en 1999 supuso para nosotros el principio de una pasión que nos ha llevado a recorrer los grandes museos europeos: la obra de Pieter Brueghel el Viejo.
El autor dentro de una intriga de género negro, explica la vida de Pieter Brueghel y su obra de una forma sencilla y divertida. No por casualidad, Frayn es autor de Pel davant i pel darrera (Noises off) una de las más divertidas obras de teatro que se pueden ver.
Aconsejamos este libro para pasear por Viena y recorrer el Kunsthistoriches museum contemplando la amplia representación de obras de Brueghel. Preferiblemente si es en invierno y después de una buena tarta Sacher en Demel (Kohlmarkt, 14).